Límite de desgaste del neumático: por qué 1,6 mm no basta
Quizá se pregunte: ¿por qué necesito identificar el límite de desgaste del neumático si la legislación brasileña ya define una profundidad mínima?
En Brasil, la regla de referencia actual es la Resolución CONTRAN n.º 913/2022, que considera irregular el neumático cuya profundidad remanente de la banda de rodamiento sea inferior a 1,6 mm. La propia resolución también prevé que esa profundidad remanente pueda comprobarse visualmente mediante los indicadores de desgaste.
Aunque existe ese límite legal en Brasil, llevar la banda de rodamiento hasta 1,6 mm puede no ser la mejor decisión para quien trabaja con recauchutado. Cuando el neumático se acerca tanto al final del caucho disponible, es bastante probable que, al analizar la carcasa, aparezcan señales de fatiga y se rechace el recauchutado.
Por eso, en diversas operaciones que realizan gestión de neumáticos, el límite utilizado suele variar entre 2,6 y 3,0 mm. El motivo es simple:
Al retirar un neumático del uso cuando aún tiene esa profundidad “sobrante” en los surcos, las probabilidades de recauchutar el activo y aumentar su durabilidad son mayores.
¿Cuáles son los niveles límite de desgaste del neumático?
Antes de clasificar el desgaste, conviene una precaución técnica: los niveles siguientes tienen sentido cuando la flota compara mediciones a lo largo del tiempo y sabe cuál era la profundidad inicial o la medición anterior de ese neumático. Sin esa referencia, observar solo los milímetros perdidos puede generar una lectura incompleta.
Bajo (o leve)
El desgaste bajo se caracteriza por una pérdida de entre 0,1 mm y 0,9 mm de profundidad de los surcos respecto a la referencia utilizada por la flota. En este caso, suele considerarse normal: el neumático mantiene un ritmo de desgaste natural.
Es decir, solo por esa variación no hay señales evidentes de problemas relacionados con los neumáticos del camión.
Sigue siendo importante mantener un control de inspecciones y registros para conservar el historial de la flota, pero normalmente no es necesario buscar soluciones correctivas inmediatas.
Moderado
El desgaste moderado se considera una pérdida de entre 1,0 mm y 2,0 mm, siempre comparando con una medición de referencia. Puede ser preocupante, pero todavía no es un estado crítico, como verá a continuación.
Al notar que el neumático está en este nivel de desgaste, puede estar ante problemas de alineación y balanceo, por ejemplo. Otra posibilidad es que no se estén siguiendo algunas indicaciones, como respetar el límite de carga del vehículo.
También puede ocurrir que el conductor esté conduciendo de forma imprudente. Conviene investigar los demás datos del neumático con desgaste moderado, como la ruta realizada, el responsable de conducir, la presión de los neumáticos, el tipo de operación y el historial de inspecciones.
Así puede obtener un panorama más completo para entender los motivos por los que el neumático no mantiene un ritmo regular de desgaste.
En algunos casos, incluso puede descubrir que ese nivel es el “normal” para esa aplicación, porque la calidad de fabricación y el tipo de neumático utilizado en cada vehículo y ruta son factores que influyen en el desgaste.
En esos casos, la gestión de neumáticos contribuye a que compre neumáticos de mejor rendimiento y durabilidad para la flota.
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Acentuado (o crítico)
Cuando el desgaste es acentuado, o crítico, como sugiere el nombre, es el más preocupante y significa que existe un problema claro, aunque quizá no sepa cuál es. Se clasifica así cuando la pérdida de profundidad llega a 2,1 mm o más respecto a la referencia a la que la flota da seguimiento.
Los motivos por los que un desgaste se vuelve crítico pueden incluir:
- Presión incorrecta en la calibración de neumáticos;
- Conducción irresponsable del vehículo;
- Uso de neumáticos incorrectos para la ruta (neumáticos convencionales en caminos de tierra, por ejemplo);
- Falta de cuidados en la rutina de la operación, como negligencia en las inspecciones.
Estos puntos se relacionan con una regla básica del mantenimiento de neumáticos: dar seguimiento a la presión, la banda de rodamiento, la rotación y la alineación ayuda a evitar que un desgaste común se convierta en pérdida acelerada o condición preocupante.
En ese último ítem, el desgaste puede no ser tan grave, pero acaba considerándose así porque no se cumple el cronograma de inspecciones.
Esto pone una señal de alerta no necesariamente sobre un problema del vehículo o de los neumáticos, sino sobre la responsabilidad del gestor y de la persona encargada de las inspecciones de neumáticos.
¿Cómo identificar el límite de desgaste del neumático?
Puede identificar un límite de desgaste del neumático mediante un control más cercano y preciso de la presión de calibración y, principalmente, de la profundidad de los surcos.
Podemos destacar 3 factores cruciales para facilitarlo:
Inspección de neumáticos
La medición, también conocida como “inspección de neumáticos”, se realiza tanto de forma manual como digital.
En el primer caso, se usa un medidor de surco sencillo y el inspector debe realizar la lectura según las instrucciones de uso de la herramienta. Es ventajoso para gestionar neumáticos, pero tiene puntos negativos.
Entre ellos, la demora para inspeccionar todos los neumáticos de un vehículo, el aumento de errores de lectura y el trabajo manual adicional de introducir los datos en una hoja de cálculo de control después de terminar la inspección.
Todos estos problemas se reducen con el medidor de surco electrónico (o digital), que apoya la inspección realizada por una persona y permite recopilar y registrar la profundidad de los surcos con mayor agilidad y precisión.
Según la solución adquirida para la flota, los datos pueden recibirse de distintas maneras. En la gestión de neumáticos de Prolog App, la propuesta es inspeccionar con un medidor de surco electrónico y registrar la profundidad de los surcos de cada neumático en pocos segundos, incorporando la información al sistema.
Importante:
La inspección, por sí sola, no le ayudará si no controla también la información generada. Es decir, necesita una hoja de cálculo o un sistema que almacene esos datos y permita compararlos y analizarlos a lo largo del tiempo.
Análisis del historial
Con esto en mente, el historial de datos es crucial para una operación de transporte. Solo mediante él se planifica y se toman decisiones con mayor precisión y se obtienen, efectivamente, resultados positivos.
En la hoja de cálculo, el historial puede perderse más fácilmente o no ser de fácil acceso para todo el equipo. Por lo tanto, si este es el método utilizado en la gestión de su flota, debe garantizar que la información principal se incluya de forma clara en informes más accesibles.
Este es otro punto: todos sus informes y análisis se realizarán manualmente. Con un sistema tecnológico, parte de ese trabajo se concentra en el registro organizado de las inspecciones y en el acceso más rápido al historial.
Al fin y al cabo, cuando la información de inspección está centralizada, el análisis deja de depender solo de notas dispersas: el equipo puede comparar mediciones, identificar qué tiene o no sentido para su flota y tomar decisiones pertinentes.
Si el informe de nivel de desgaste del neumático indica que está ocurriendo un desgaste acentuado, debe investigar las causas probables y definir soluciones, como revisar la presión, la alineación, el balanceo, la aplicación del neumático y la rutina de inspecciones.
Con todo esto disponible y de fácil acceso, resulta más sencillo descubrir el límite de desgaste del neumático. Como alternativa para registrar y aumentar aún más el control de neumáticos de su operación, también puede crear una:
Tabla de profundidad de los surcos
Generalmente, la tabla de profundidad de los surcos se utiliza para determinar el nivel apropiado de surcos y el límite de desgaste del neumático.
Sin embargo, cada tabla sirve solo para un determinado modelo de neumático y ruta recorrida, ya que son factores que afectan los resultados de rendimiento.
Además, ya debe tener datos del desgaste promedio de sus neumáticos y del kilometraje promedio que recorren.
Es decir, la tabla es más útil cuando nace de datos concretos de la propia operación, comparando la profundidad inicial, las mediciones durante el uso, el kilometraje y el momento de retirada para evaluación de recauchutado.
Con esa base, la flota puede identificar cuándo un neumático se acerca al límite de desgaste definido por la operación y debe enviarse a evaluación para recauchutado, sin esperar necesariamente a llegar al mínimo legal de Brasil de 1,6 mm.
Todo lo que ha leído hasta aquí puede dar la impresión de que la rutina será complicada y lenta, pero tenemos la solución para su productividad, además de aportar ahorro y seguridad en la toma de decisiones:
La gestión de neumáticos Prolog App: conozca en detalle qué es y cómo funciona.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el límite legal de desgaste del neumático y por qué muchas flotas lo retiran antes?
¿Cómo se clasifican los niveles de desgaste?
¿Qué puede haber detrás de un desgaste moderado?
¿Qué lleva a un neumático al desgaste acentuado?
¿Inspección manual o medidor de surco electrónico: cuál es la diferencia práctica?
¿Para qué sirve la tabla de profundidad de los surcos?
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