Gestión de neumáticos

Igualador en el semirremolque y rodoar: ¿convienen?

Jean Zart Jean Zart 4 min de lectura
Igualador en el semirremolque y rodoar: ¿convienen?

Mantener los neumáticos de la flota en buen estado es una de las tareas más importantes para gestores y conductores. Soluciones como el rodoar y el olho de gato se debaten con frecuencia en el sector del transporte por carretera porque prometen eficiencia y ahorro.

Pero ¿son realmente buenas y eficaces en lo que proponen? Vea a continuación:

¿Qué son el rodoar y el olho de gato?

El rodoar es un sistema que mantiene constante la calibración de los neumáticos de camiones y semirremolques durante el transporte. Funciona conectando los neumáticos a un tanque de aire comprimido y ajustando automáticamente la presión cuando es necesario.

Sin embargo, hay controversia sobre su viabilidad. Muchos conductores señalan problemas relacionados con una instalación inadecuada o dificultades para mantener el sistema. Además, en rutas con condiciones severas, el equipo puede dañarse fácilmente y comprometer su funcionalidad.

El olho de gato es un igualador de presión entre los neumáticos dobles de camiones y autobuses. Conecta los dos neumáticos de un mismo eje y equilibra automáticamente la presión entre ellos.

La idea es evitar situaciones en las que un neumático sobrecargado se desgaste más rápido que el otro, lo que podría causar daños en la estructura de la carcasa y afectar la seguridad del vehículo.

Aunque es simple y eficiente, el olho de gato también tiene limitaciones. Es más adecuado para vehículos que circulan en condiciones controladas, como carreteras pavimentadas. En terrenos accidentados o en operaciones con cargas pesadas e irregulares, el sistema puede no ofrecer el desempeño esperado.

¿Es viable utilizar rodoar y olho de gato en los neumáticos?

La viabilidad de utilizar rodoar y olho de gato en los neumáticos depende directamente del tipo de operación, las condiciones de uso y las prioridades de mantenimiento de neumáticos de su flota. Para decidir si estas tecnologías son viables en su caso, es necesario:

  1. Evaluar el tipo de operación

Los camiones que recorren largas distancias en carreteras bien conservadas pueden beneficiarse más de estas tecnologías.

En terrenos accidentados u operaciones urbanas con muchas paradas y arranques, el desgaste de los sistemas puede ser mayor y comprometer la relación costo-beneficio.

  1. Considerar los costos de instalación y mantenimiento

El rodoar y el olho de gato requieren inversiones iniciales y mantenimiento periódico. Por eso debe asegurarse de que el beneficio financiero a largo plazo justifique los costos.

Del mismo modo, los sistemas mal instalados o descuidados pueden causar más problemas que soluciones, como fugas de aire o fallas en la calibración. Por eso, si se utilizan, es fundamental que profesionales especializados instalen y manejen las herramientas.

  1. Analizar los beneficios prometidos

El rodoar ayuda a mantener la presión constante de los neumáticos, reduciendo el desgaste y aumentando la seguridad.

El olho de gato equilibra la presión entre neumáticos dobles y evita el desgaste desigual. Este recurso es especialmente útil para flotas que realizan transporte pesado.

Si estos son los beneficios que busca, utilizarlos puede tener sentido.

  1. Verificar el impacto en la seguridad y la eficiencia

Mantener una calibración adecuada puede reducir el riesgo de accidentes causados por neumáticos mal calibrados.

Además, el consumo de combustible puede optimizarse, ya que los neumáticos correctamente calibrados ofrecen menor resistencia a la rodadura.

Pero recuerde evaluar si el rodoar y el olho de gato son realmente la mejor elección para estos objetivos, ya que existen diversas otras tecnologías y herramientas tecnológicas que pueden ofrecer estos y otros beneficios.

  1. Probar antes de implementar a gran escala

Considere instalar el sistema en algunos vehículos antes de extenderlo a toda la flota. Esto permitirá evaluar la durabilidad, la funcionalidad y los beneficios reales en su contexto operativo.

Como puede ver, ambos sistemas ofrecen beneficios que pueden ser ventajosos, siempre que las condiciones sean favorables y el mantenimiento se realice correctamente.

Sin embargo, es fundamental realizar un análisis detallado que considere el tipo de operación, las condiciones de las rutas y el perfil de su flota.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es el rodoar y cómo funciona?

El rodoar es un sistema que mantiene constante, durante el transporte, la calibración de los neumáticos de camiones y semirremolques. Un tanque de aire comprimido se conecta a los neumáticos y la presión se ajusta automáticamente cuando es necesario. Hay controversia sobre su viabilidad: muchos conductores señalan problemas relacionados con una instalación inadecuada o dificultades de mantenimiento, y el equipo puede dañarse fácilmente en rutas con condiciones severas.

¿Qué es el olho de gato en los neumáticos?

Es un igualador de presión instalado entre neumáticos dobles, utilizado en camiones y autobuses. Al conectar las dos piezas del mismo eje, nivela automáticamente la presión entre ellas, lo que evita que la más sobrecargada se desgaste antes que la otra; ese desequilibrio podría dañar la carcasa y comprometer la seguridad del vehículo. Es un recurso simple, pero rinde mejor en condiciones controladas, como carreteras pavimentadas.

¿Conviene instalar estos sistemas en mi flota?

La respuesta depende de tres cosas: el tipo de operación, las condiciones de uso y las prioridades de la flota en el mantenimiento de neumáticos. Las largas distancias en carreteras bien conservadas suelen ser el escenario donde estos sistemas rinden más. En cambio, el terreno accidentado o la operación urbana con muchas paradas y arranques desgastan más los propios equipos y pueden comprometer la relación costo-beneficio. También conviene comprobar si el beneficio financiero a largo plazo cubre la instalación y el mantenimiento periódico.

¿Cuáles son los riesgos de una instalación mal hecha?

Un equipo instalado de forma inadecuada o descuidado puede generar más problemas que soluciones: las fugas de aire y las fallas en la calibración están entre los posibles efectos, justo lo contrario de lo que se espera de él. Por eso, si la flota elige rodoar u olho de gato, se recomienda que profesionales especializados se encarguen de la instalación y el manejo, con el mantenimiento periódico ya previsto en el presupuesto.

¿Cómo probarlos antes de adoptarlos en toda la flota?

Instalando el sistema en una parte de los vehículos antes de extenderlo a toda la flota. Este piloto permite evaluar la durabilidad, la funcionalidad y los beneficios reales en el contexto operativo de la empresa, en lugar de decidir solo por los beneficios prometidos. Conviene dar seguimiento a su comportamiento en las rutas que la flota realmente recorre, ya que las condiciones severas afectan estos equipos, y comparar el resultado con la inversión inicial y el mantenimiento requerido.

¿Rodoar y olho de gato son la única forma de mantener la calibración adecuada?

No. Mantener una calibración adecuada por sí sola puede reducir el riesgo de accidentes causados por neumáticos mal calibrados y optimizar el consumo de combustible, ya que un neumático correctamente calibrado ofrece menor resistencia a la rodadura. Rodoar y olho de gato son una vía para lograrlo, pero no la única: hay diversas otras tecnologías y herramientas en el mercado que pueden ofrecer estos y otros beneficios. Antes de invertir, conviene evaluar cuál se ajusta mejor a la operación.

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